Enfocarse en el amor

En la vida hay un factor determinante, para el desenlace de cualquier acción: la razón por la que se hacen. Esto es particularmente más claro en las actividades de índole espiritual, pues el verdadero trabajo espiritual, es tremendamente sensible a la energía que se pone en lo que se hace. Por lo que hay que aprender a cobrar conciencia de este asunto, si es que queremos lograr nuestro objetivo como trabajador/a de la luz.

La clave es aprender a hacer las cosas por amor, si lo haces, todo lo demás vendrá solo.

Para poder lograrlo, hay que descubrir y evitar que el miedo se infiltre. Pues sin darnos cuenta empezamos a hacer o dejar de hacer cosas por el temor a algo. Si bien, en mi visión, el miedo no es lo contrario al amor, este si nos aleja de entregarnos al máximo a nuestro propósito.

La mayoría de los trabajadores o potenciales trabajadores de la luz, tienen el temor del que dirán, de si realmente son útiles, o si se puede tener una carrera redituable sirviendo al universo. La respuesta es clara, cuando se hacen las cosas por amor, sin esperar nada a cambio, los resultados pueden ser maravillosos.

En cambio, si lo que estamos haciendo, tiene integrado el miedo de algo, automáticamente nos estaremos poniendo en esa vibración, y atrayendo eso que tememos.

Puedes ser un gran trabajador de la luz, y cumplir con el servicio que tanto te pide tu corazón. Pero si estas esperando los premios, antes que la acción, en el caso del trabajo espiritual todo se complica.

Por otro lado, hay personas que están enfocadas 200% al servicio, y no ven los beneficios materiales de su trabajo. Esto es por que no se están abriendo a recibir. Lo cual es uno de los mayores retos de las personas orientadas al servicio, pues se quiere dar, y se olvida la parte de recibir.

Para que el amor se complete, es necesario, que haya un equilibrio entre ambas energías. Eso es lo que hace que la energía amorosa se renueve.

El universo provee de la abundancia que cada quien este dispuesto a recibir, y todos somos merecedores de la más alta cantidad. El trabajo de la luz, es tan importante, y merece ser retribuido igual que cualquier otro. Estamos enfocados al alma, que es lo único que realmente tenemos como propiedad.

Por eso hay que revisar nuestras acciones, y hacer las cosas por amor. Confiar en que todo será resulto, y enfocarse en servir al universo.

Namaste.

Eres la expresión de Dios.

Existe un momento que cambia la vida de las personas que han avanzado en el camino espiritual, el descubrir que eres uno con Dios. Esto tiene una enorme repercusión en la vida, ya nada vuelve a ser igual. No solo por que descubres quien eres, sino que en ti esta la capacidad y el poder de expresar lo maravilloso que es Dios.
La belleza de la creación no puede ser vista ni descrita hasta que cada uno de nosotros, la descubre. Sobretodo por que la verdadera y absoluta belleza se descubre en el interior de cada uno de nosotros. 
No es hasta que descubres quien eres, y te aceptas, que puedes reconocer y honrar lo maravilloso que eres. Justo como dicen, fuiste creado a su imagen y semejanza. Aunque en esta vida, te toca ser alguna expresión de las múltiples expresiones de Dios.
El trabajo personal de cada quien, esta justo en descubrirlas. Prácticamente en todos los caminos habrán obstáculos, que te harán aprender mucho, pero sobretodo valorar esos dones divinos que hay en ti.
También descubrirás un ego, que pareciera querer mantenerte lo mas lejos de la evolución espiritual. Y querrá que hagas cosas alejadas de tus dones. Me paso con el canto, me hubiera encantado poder hacerlo de maravilla, pero no vino en mi paquete personal. Me desgaste intentándolo, hasta que seguí mi intuición y descubrí verdaderamente mis talentos.
Así mismo el ego, te dirá que hay que ser como los demás, que hay que encajar, y quizás obedecer, por que si no, algo malo te va a pasar. Pero esto te aleja de ser el ser espiritual que eres, y por ende te aleja de tu conexión con Dios y su respectiva expresión en ti.
El ego no es malo, es simplemente una parte animal de nosotros, que hay que honrar y respetar. Como cualquier mar, cuando se le aprende a respetar, y se le conoce, es cuando se le puede navegar.  
Sin duda alguna la consagración es cuando logramos expresar nuestro amor hacia la creación. Nos alineamos a dar en amor y a vibrar en eso que hace al mundo mejor
Namaste.

Algo básico para encontrarte.

Los trabajadores de la luz, somos seres que tenemos una vocación de servicio hacia el planeta muy marcada. En nuestro interior se siente imperiosa necesidad para que el mundo este mejor. Más sin embargo una de las tareas más importantes, por no decir la prioritaria es la de la propia sanación personal.

He descubierto que todos los que venimos a esta vida, venimos con una inminente orientación a aprender. Y es claro, que los trabajadores de la luz son muy susceptibles a estos aprendizajes. Ya que sus vidas están muy marcadas por situaciones determinadas, que los obligan a reencontrarse con su esencia o a sufrir por no hacerlo.

Es por eso que indispensable en un trabajador de la luz, el trabajo personal. Muchas veces queremos servir por servir, pero lo que en realidad el universo necesita, es de tu sanación personal.

La mejor forma de servir al universo en esta vida, es siendo feliz. Esto te hace tener tanto energías como cosas para dar. Es dar desde el amor, enseñar desde el ejemplo.

Cuando das sin tener, a la larga te terminas lastimando. Por su puesto que dar es loable, pero cuando lo haces desde el amor los resultados son potencialmente superiores.

Yo he visto que los trabajadores de la luz tenemos un gran aprendizaje que necesitamos, el de darnos cuenta que en esta vida tenemos que aprender. Desde mi perspectiva, yo he visto que los trabajadores nos enfocamos en ayudar y en su satisfacción, y nos olvidamos de nuestras propias necesidades.

Cuando logras descubrir quien eres, y de que manera puedes cumplir tu misión divina, la vida fluye de mejor manera.

Yo he tenido que aprender a decir que no, poner limites, para que pueda tener tiempo para sanarme, recargarme, o simplemente relajarme. Esto he notado que me ha ayudado mucho para poder dar desde el corazón y con una energía mucho más poderosa.

Muchos trabajadores de la luz sufren de ansiedad por necesitar ayudar, o de culpa de no ser suficiente, o incluso ambas. Y esto no es otra cosa más que el ego mostrando un aprendizaje. Un consejo elemental para los trabajadores de la luz, es que necesitan librarse de todas estas energías bajas que reducen su poder.

Cuando los trabajadores de la luz hacen suficiente trabajo personal, el cual se traduce en saber manejar la culpa, el miedo, la ira, su vibración se eleva a tal nivel, que su poder de ayudar al universo es mucho más alto de lo que se podría imaginar.

De hecho, un trabajador de la luz empieza a servir al universo cuando logra su propia felicidad. Ahí esta el primer paso necesario para poder servir como el alma anela.

Namaste.

La importancia del propósito de vida.

Como trabajador de la luz, eres especialmente sensible a tener una vida con propósito. Pues aunque no estés consiente de cual es, en lo mas profundo de tu ser, esto esta muy bien marcado. De hecho, tu intuición normalmente te lo va a estar recordando constantemente.

Para identificar tu propósito o misión de vida, o simplemente para saber si vas por el camino adecuado, simplemente debes escuchar a tus sentimientos: ¿te sientes inspirado? ¿Tu energía aumenta cuando piensas o sigues tu misión? ¿Sientes que estas haciendo lo correcto o sientes que estas haciendo algo que no te llena?

Puede ser que hayas crecido en circunstancias en donde te dijeron o incluso te enseñaron que seguir tus sueños es solo para unos cuantos, o que es algo de locos y muy arriesgado. Es por eso, entonces que pienses que no tienes derecho. Y si aceptaste estos comentarios, haz renunciado a tu derecho divino de cumplir tu misión de vida.

Pero esto se convierte en una especie de frustración, que a muchos lleva a depresiones y frustraciones. Cuando estas empiezan a mostrar que algo no esta bien, es cuando también la vida te abre una oportunidad para seguir tu camino de luz.

Todos tenemos una razón específica para estar en esta tierra. La vida se vuelve muy difícil y muy gris cuando no nos atrevemos a ver y a encontrar esta razón.

Te puedo decir algo, no hay nada que temer.

En cambio, cuando empiezas a ir en pos de cumplir tu misión, la vida se transforma. Todo empieza a cobrar sentido. Puede ser que tardes un poco en descubrirla, pero el solo tener la intención de ir en pos de tu misión divina, es suficiente para que te sientas muy diferente.

Muchos trabajadores de la luz, están sufriendo muchas cosas, por que el miedo ha vencido al menos por ahora, su verdaderos deseos. El miedo les ha hecho creer que algo les va a pasar. Esto es un percepción falsa. Venimos a esta vida a brillar y a llenarnos de plenitud. El universo está ahí soportando este hecho. Solo basta aprender a seguir tu guía divina.

Salir del clóset espiritual

Quizás la principal cuestión a la que nos enfrentamos como trabajadores de la luz, es salir a la luz tal y como eres. Lo que por ahí se dice como salir del clóset espiritual, que implica mostrar tus dotes si reservas y sobretodo sin temores.

Si es probable que en tiempos pasados, esto te haya generado algún tipo de sufrimiento. Pero eso es diferente ahora. Así que hay que aprender a poder ser quien Dios nos pidió y nos pide que seamos.

A mi que lo que me ha aterrado, es sobretodo el rechazo. Pero realmente lo que he descubierto, es que ese rechazo no esta en los demás sino en mi. Si yo vibro en rechazo, es justo lo que voy a traer.

Yo tengo un trabajo corporativo, y me ha daba algo de miedo mostrarme con mis dones y habilidades psíquicas, hablar de ángeles, de yoga, de meditación, de mis temas. Hasta que un día dije, ¿qué tiene de malo tener esos atributos? ¿En qué momento una cosa va en contra de otra?

Ahí caí en cuenta, que nuestro Ego nos trata de proteger guardándonos. Tiene miedo de corramos riesgos, pero en ese temor esta no lograr ser plenos.

Yo lo que he hecho es hacerlo gradual, irme mostrando poco a poco. Como cuando uno entra a una piscina, primero tocas la temperatura, si esta adecuada vas entrando poco a poco, hasta que tu cuerpo se siente cómodo, es entonces donde se sumerges completo. Si, puedes tirarte un clavado y hacerlo de golpe, pero el riesgo de que el agua este helada y que no estés preparado es mucho mayor, es decir vas a tener que usar mas energías para componer el clavado, es mas intenso.

También está la opción que te plantea el ego, quedarte sentado viendo la piscina, con ganas de meterte pero sin hacerlo, y sufriendo cuando otros se divierten ahí mientras tu solo observas, consumido por tu miedo.

Eso es exactamente lo que ocurre con la vida espiritual, no da plenitud si vamos por ella.

Como trabajador de la luz es muy desgastante y frustrante tener dos caras, al final sabes que no estás siendo fiel a quien eres.

Es seguro ser un trabajador de la luz, hoy el mundo necesita gente que enseñe que el camino del amor, aveces no es el más cómodo de corto plazo, pero es el que mejor nos hace sentir a la larga. Es el camino que nos hace sentir plenos y completos.

Si habrá gente que te critique o que incluso puedan atacarte de alguna manera. Pero recuerda que cada persona se refleja en los demás. Y casi siempre esas actitudes vienen desde el miedo o la frustración de esas personas, que no han sido capaces de ver su lado luminoso.

En lugar que conectarte con tu miedo, contacta tu compasión. Tienes el poder de convertir el miedo en amor.

Si tu estas en paz, y haz sanado y perdonado las cosas de tu interior, veras con claridad desde donde te hablan los demás, si es desde su corazón o desde su temor.

Creo que en la medida que los hemos tenido la fortuna de encontrar la luz que hay en nuestro interior podemos ayudar a que otros vean esa luz que también hay en ellos. Al final por eso somos trabajadores de la luz, por que al encontrarnos, mostramos que se puede ser amor, en cualquier circunstancia.

Las misiones de la luz

Sin duda todas las personas que vivimos en esta realidad física, sin duda lo hacemos por amor. Y para lograr el amor necesitamos aprender. Pero en el caso de los trabajadores de la luz, necesitamos servir, para poder crecer.

Pero, hoy no quiero hablar exclusivamente de el servicio. Pero es importante tomar en cuenta que la energía y tu poder como trabajador de la luz se potencializar cuando sirves al amor universal.

El dilema nos lo topamos cuando empezamos nuestro desarrollo espiritual, que en mi experiencia no es otro mas que liberar los bloqueos de tu poder personal. Hay quien a esto le llama sanación. Yo he visto desde mi experiencia personal, que los trabajadores de la luz tenemos mucha sensibilidad y mucha claridad de el camino que debemos recorrer, gracias a nuestra intuición.

El fin de el trabajador de la luz es servir, pero ¿cómo puedo servir cuando tengo tantas cosas que me lo impiden? ¿Cómo puedo sustentar mi trabajo de luz? ¿Que debo hacer o hacia donde me debo dirigir?

Estas son solo algunas preguntas que al menos yo me hecho desde que recordé quien soy.

He visto que si te adelantas y quieres conocer el final de tu historia, no sólo no lo convoyes, sino que te desgastas y te frustras. Esta vida es sobre la experiencia, no sobre el objetivo a alcanzar. Es decir, lo importante en realidad es el camino y lo que acumula, mas que el destino. De hecho si me apuras el destino ya lo sabes, el regreso a casa, el regreso al amor.

El chiste es ir paso a paso, esto es como una especie de misión secreta. Cuando logras tu primer paso, se te revela el siguiente. No antes, no después. Yo he descubierto que esto es para que nos enfoquemos en el proceso.

Esta experiencia nos enseña paso por paso sin atajos. De alguna manera es la forma de que garanticemos llegar a lo que nuestra alma clama de la mejor manera.

¿Hacia dónde te dicta tu corazón que debes ir? Dirígete hacia ahí. Verás como todo fluye cuando sigues esas pautas. Y cuando sea el momento para dar otro paso, solito será. Todo ed perfecto, sobre todo cuando lo aceptas y permites que así sea. En ese preciso instante manifiestas tu verdadera esencia, la de ser amor.