La depresión y la amargura suelen aparecer

Aunque todos venimos a cumplir distintas misiones en nuestra vida como seres humanos, los trabajadores de la luz tienden a sentir esta necesita con mucha más intensidad que otras personas. Esto es por que en alguna parte de su ser, les queda claro que vienen a trabajar en favor del universo. Pero lo que muchos no se dan cuenta, es que cuando no lo hacen o sienten que no lo hacen emocionalmente se caen y de ahí puede venir mucho sufrimiento.

Por si fuera poco, estas necesidades no son algo tan evidentes, pues no necesariamente tienen un origen físico o mental, sino más bien tienen un origen espiritual. Por eso muchas veces no entienden lo que necesitan hacer para sanar y sentirse felices y alegres, e incluso dudan de lo que saben que vienen a hacer.

La realidad es que las necesidades espirituales de los trabajadores de la luz están bien impresas en su ser. La depresión, la amargura, las enfermedades, la ira, son señales de que este se ha alejado de su misión, o incluso la ha olvidado. Pasa exactamente lo mismo con un flor que deja de recibir sol y agua, se empieza a marchitar.

Las necesidades espirituales de los trabajadores de la luz varían ampliamente, pues pueden ir desde tener una pareja romántica, ser padres, defender a los animales o la ecología, escribir libros, dar platicas, o simplemente transmitir felicidad, cada trabajador de la luz tiene una misión especial la cual le llena el corazón de alegría.

Son muchos los que no han dado por verdaderas sus necesidades espirituales, incluso las han minimizado y hoy la tristeza y su brillo divino están guardados detrás de estas necesidades no satisfechas.

Muy por el contrario es lo que sucede con el trabajador de la luz cuando empieza a ser consiente de sus necesidades espirituales, las cuales no tienen que ser ni grandes ni pequeñas, son simplemente las que llenan de alegría el corazón del trabajador de la luz. Es hacer lo que su alma le dicta y le hace dormir con una sonrisa en la noche.

En definitiva la misión más importante y que cambia a este mundo es ser feliz, pero en los trabajadores de la luz la forma en la que logran este objetivo es importante. En el momento en el que alinean su vida para cumplir sus necesidades espirituales, su vida y el mundo se transforman para bien.

El trabajador es alguien que cambia este mundo a través de la trascendencia de sus actos para mostrar un camino de amor y felicidad.

Namasté.

Una necesidad importante.

Quizás la característica más importante de un trabajador de la luz es la vocación de servicio, la cual es una necesidad básica que necesita cumplir para ser feliz. ya que de no hacerlo esto lleva a muchos a sufrir cuando no están llevando a cabo su importante labor en esta vida.

Lo primero que un trabajador de la luz necesita, es darse cuenta de la importante misión que lleva a acabo aquí en la tierra. No esta aquí simplemente para ocupar un espacio, está aquí para marcar una diferencia. Cobrar consciencia es fundamental para que empiece a cobrar confianza en la importancia que tiene su presencia en esta vida.

El miedo en definitiva es el principal enemigo a vencer. Pues los trabajadores de la luz tienden a dejar a un lado su imperiosa necesidad de servir por el miedo a que algo les pase o a no ser suficientes, o a cualquier variedad del miedo. Pero el resultado es que se terminan marchitando por dentro, consumidos por saber de lo que son capaces pero no están logrando ser.

Es algo bastante importante este asunto, ya que lo que determina a un trabajador de la luz serlo, es que esta en una especie de misión divina. Y no es que sea más o menos importante que alguien, no se trata de eso, se trata de una necesidad a nivel alma que necesita cumplir si quiere ser feliz. Esta claro de la luz que necesita este planeta, y conoce en lo profundo su enorme capacidad de amar.

Empezando por mi, conozco a muchos trabajadores de la luz que han sufrido por no estar alineados a lo que su corazón les conduce, lo cual es servir. Pero cuando lo hacen su brillo es tal que con solo esto ya están marcando una gran diferencia. Aunque suelen venir con un ego enorme al cual tienen que dominar para que su luz pueda emerger, lo cual lejos de vencerlos los termina fortaleciendo.

Ahí es donde se da un mágico momento, en el que descubren donde realmente pueden aportar, haciendo que algo súbitamente se transforme y es entonces donde el brillo del trabajador de la luz empieza a cumplir su misión en esta vida. Ahí es donde la plenitud se presenta y en verdad se ayuda al planeta a ser un mejor lugar para vivir.

Servir en las distintas formas que cada quien le nazca es la clave para hacer de este planeta un lugar maravilloso para vivir. El trabajador de la luz al cumplir esta necesidad de servicio, se ilumina y le permite a otros darse cuenta que también pueden tener la vida de sus sueños.

En esta realidad tan bipolar, el trabajador de la luz, o se ilumina o se marchita. Pero creo que en realidad el destino esta en ser la luz que vaya más allá de la oscuridad. Por eso se le conoce como un trabajador de la luz, pues esta en su esencia serlo.

Namasté.

Un elemento necesario para cumplir tu misión.

Los trabajadores de la luz tenemos una intensa necesidad de servir al universo, aunque esto puede ser en muchas formas, esta necesidad es muy fuerte. Aquí es donde el viene el gran reto de hacerlo, pues no hacerlo puede generar mucho sufrimiento y frustración, pero el miedo de no saber como hacerlo también es el mayor dolor que los trabajadores de la luz experimentan.

Algo característico en esta vocación de servicio, es la necesidad dar y compartir, pero como buenos seres humanos tenemos un enorme miedo que se nos presenta. Lo cual la mayoría de nosotros hemos permitido que dicha oscuridad se posesione de nosotros, incluso hasta olvidarnos de toda la luz que hay en nuestro interior.

De hecho, podemos llegar hasta cuestionar nuestra razón de vivir, dudamos de si las acciones que hacemos son las correctas, y nos sentimos sin rumbo.

Pero en algún momento recordamos, nuestros ángeles y seres luz nos recuerdan quienes somos, ahí se nos abre la oportunidad de empezar a dar los pasos que necesitamos para en verdad hacer eso que nuestra alma tanto anhela, servir. Sabemos que lo hacemos por que sentimos una sensación de que nuestro propósito elevado se esta cumpliendo.

Lo único es que normalmente la duda sigue presente, y solo es hasta que el trabajador de la luz se ve al espejo y empieza a demostrarse de su capacidad, que el ciclo negativo se rompe y entonces su luz empieza a emerger.

Hasta donde he descubierto, casi todos los trabajadores de la luz nacemos con baja autoestima, o sentimos una enrome frustración en algún momento de nuestras vidas por no poder ayudar como quisiéramos, pero esto lejos de ser una condena es un motivo de aprendizaje, es lo que nos hace crecer y nos hace encontrar quienes somos, cuando aprendemos a valorarnos nuestra luz brilla como nunca antes.

Así que confía en ti, solo cuando lo haces tu luz finamente es capaz de iluminar a otros. El universo solo puede manifestarse a través tuyo cuando confías en ser el maravilloso canal de amor que realmente eres.

Tu mantra es “confía”, al practicarlo en verdad te vuelves el poderoso trabajador de la luz que el universo necesita.

Namasté.

P.d. Om mani pad me hum (googlea el significado)

Esto puede pasar si no proteges tu energía.

Para los trabajadores de la luz, la sensibilidad a la energía es una característica muy importante. Muchos sufren derivado de esta sensibilidad, por absolver las energías del medio ambiente. El gran reto esta, en que el trabajador de la luz para conseguir sus objetivos, necesita invariablemente aprender a protegerse para no sufrir en el intento, pues su camino esta en estar junto a las energías de los demás.

Además la energía es necesaria para el logro de las cosas que le apasionan, en la medida que aprendemos a cuidar nuestra energía, nuestro poder en más fuerte. Por eso es tan importante aprender en que casos nuestra energía se ve afectada, y que podemos hacer para cuidarla.

La tendencia del trabajador de la luz, es al servicio, lo que implica dar de nuestra energía. Entonces hay que observar como nos afecta la tendencia de perder energía por nada más dar. Ahí esta quizás uno de los mayores desafíos en el que nos encontramos, cobrar por nuestra energía. Al menos de alguna forma.

Además esta tendencia a dar, nos lleva a correr el riesgo que otras personas abusen de nuestro tendencia a servir, ahí es donde es importante aprender a darnos nuestro lugar.

Cada uno de nosotros tiene un camino de sanación personal, el cual es necesario para que podamos lograr tener niveles de energía sanos, lo que lleva a tener mucha energía para dar al mundo.

Pero hay que entender algo, si la energía de dar y recibir, no esta en equilibrio, el trabajador de la luz termina sufriendo, termina desgastado, y con ganas de tirar todo. Es decir se aleja de lo que más le llena, darle al mundo.

Hay muchas maneras de hacer un blindaje energético, puede ser a través de visualización de una esfera de luz blanca o rosa, a través de usar cristales, música, de oración, o muchas otras técnicas, lo importante es aprender a proteger nuestra energía, de que no sea absorbida por nada ni nadie, lo que nos lleva a ser desgastados.

Lo otro hay que aprender, es a recuperar nuestra energía, pues de una u otra manera, esta se va entregando en nuestro camino.

Meditar es una magnifica manera de restaurarnos, me pasa que muchas veces estoy en reuniones, y empiezo a sentir como mis niveles de energía se están viendo afectados, lo que me lleva a sentir un enero cansancio así como desanimo. Basta 5 minutos de meditación, de observación de mi respiración para que me recupere un poco. Obvio las situaciones pueden variar, a veces necesito mas que otras, pero es una gran manera de regresar a un nivel adecuado.

No cuidar tu energía puede implicar mucho sufrimiento, y sobretodo mucha frustración para caminar en pos de hacer las cosas que verdaderamente te llenan.

Nuestra energía es algo sagrado, y nuestra misión es ser un ejemplo del amor más elevado. Por eso es tan importante empezar con nosotros mismos, si no aprendemos a cuidar nuestra energía, quien más lo va a hacer. Pero en la medida que lo hacemos, nuestro ser se eleva y empezamos a vibrar en una energía amorosa, jamás imaginada. Ahí es donde en verdad empezamos a cumplir nuestra misión.

Namaste.

Cuidarse del ego.

La forma en que me descubrí a mi mismo como un trabajador de la luz, fue a través de darme cuenta por lo que realmente mi corazón palpitaba. Eso me hico descubrir un nuevo mundo que jamás me había imaginado, y sobretodo empecé a querer ese mundo. Pero sin darme cuenta, lo que estaba haciendo me estaba alejando de eso mismo.

Me paso descubrir a muchas personas que hacían ya cosas que yo quería hacer. Mi ego me dijo: “ves, no hay lugar para ti”. Recuerdo en particular, que tenía yo muchas ganas de crear un boletín (el cual pronto se hará realidad), y de repente descubro uno prácticamente igual al que yo tenía en mente.

A pesar que de nuevo, mi ego me dijo que ya se había llenado ese hueco, paradójicamente en ese mismo boletín, la persona escribió sobre la importancia de compartir nuestra luz, y que el se sentiría halagado si alguien lo copiaba, pues también su boletín era influencia de otras personas. Lo que en pocas palabras quería decir, es que cada quien es capaz de reflejar la divinidad de maneras distintas.

De hecho, el llamado que sentimos, es justo por que el mundo necesita nuestra luz, en cualquier área que nos apasione. De hecho, un mismo tema dicho por personas distintas, genera un impacto diferente en quien lo recibe, por aquello de los temas de la vibración.

Por otro lado, hay que tener cuidado con los egos de los demás. Pues habrán ocasiones, que inconscientemente hagan comentarios que pretendan desalentarte o criticarte, y es entonces donde hay que entender que no es su parte de luz, si no su sombra la que habla.

La mayoría de nosotros nacemos cubiertos por nuestras propias sombras, con un enorme temor hacia nuestra luz. Pero es justo ese nuestro gran trabajo espiritual, dejar a un lado los miedos, y escoger al amor de una vez por todas.

Hasta donde se, es imposible eliminar el ego, de hecho es parte de nuestro trabajo espiritual permanente. Por eso es tan importante estar en contacto con nuestro amor interior, cultivándolo y fomentándolo. Es muy difícil avanzar por nuestro camino espiritual sin la fuerza amorosa de lo divino.

Hay que saber desarrollar la confianza interior, ya que mientras más fuerte sea tu luz, será tu sombra. Solo es a través de la fe que en verdad podemos regresar a ser lo que somos, y a cumplir con la misión amorosa, por la que estamos aquí.

Namaste.

La gran misión.

Desde muy temprana edad, supe que yo era un trabajador de la luz. Pues siempre he tenido una enorme vocación por qué el mundo y las personas que lo habitan sean mejor. Sabía intuitivamente que yo podía hacer algo por la causa, pero no tenía ni idea de cómo. Y esa confusión es la que más aprendizajes me han traído.

Un trabajador de la luz, es toda la persona sensible ante la situación del planeta y de los demás, y que sabe en alguna parte de él o ella que es su deber hacer algo por los demás. En mi caso aunque no era consiente de ser un trabajador de la luz, y mucho menos su significado, si estaba muy conectado con mi propósito de ser.

Sufría enormemente de no poder hacer que los demás, dejaron a un lado sus preocupaciones o las trivialidades, y se enfocarán por ser feliz. Pero era imposible que yo pudiera hacer algo en mis condiciones. Solo hasta en verdad entendí mi propósito, fue que pude calmar mi ansiedad.

Los trabajadores de la luz, no estamos aquí para sanar a otros, estamos para sanarnos a nosotros mismos. Es solo mediante nuestra propia sanación que podemos sanar a otros. Es a través del ejemplo y la integridad donde realmente yace nuestro poder.

Somos seres profundamente amorosos y sensibles, venimos con un gran propósito, sanar al mundo, pero no a través de convertir a otros, sino de convertirnos a nosotros mismos. A respetar el proceso y los tiempos de cada quien, y a ser paz interior que se transforme en paz exterior.

La desesperación por ayudar, es algo muy dañino para nosotros, nos quita poder, nos enferma y nos absorbe las energías que tanto necesitamos para ser amorosos.

Estar bien, para poder dar, es quizás la lección más importante del camino. Eso significa que hay que enfocarse en nosotros mismos, si el universo necesita que ayudes a alguien, claramente lo pondrá en tu camino. Sin forzar ni nada, todo será muy natural.

Nuestro trabajo no es enseñar, sino a enseñarnos. Para poder hacerlo es indispensable poner al amor en todo lo que hagamos, enfocándonos en el servicio. Cuando yo estoy bien, con un corazón sano y lleno, tengo mucho más para dar, que si mi corazón está herido y vacío.

La fórmula es sencilla, tener para dar, a través del amor personal, y cultivando relaciones saludables de dar y recibir. Eso es lo que en verdad nos hace poderosos, y en consecuencia cumplir lo que veníamos a hacer.

Hacemos mejor al mundo, cuando nosotros lo somos. Y si estamos abiertos a servir, el universo manejara nuestra agenda cuando nos necesite.

Namaste

Eres la expresión de Dios.

Existe un momento que cambia la vida de las personas que han avanzado en el camino espiritual, el descubrir que eres uno con Dios. Esto tiene una enorme repercusión en la vida, ya nada vuelve a ser igual. No solo por que descubres quien eres, sino que en ti esta la capacidad y el poder de expresar lo maravilloso que es Dios.
La belleza de la creación no puede ser vista ni descrita hasta que cada uno de nosotros, la descubre. Sobretodo por que la verdadera y absoluta belleza se descubre en el interior de cada uno de nosotros. 
No es hasta que descubres quien eres, y te aceptas, que puedes reconocer y honrar lo maravilloso que eres. Justo como dicen, fuiste creado a su imagen y semejanza. Aunque en esta vida, te toca ser alguna expresión de las múltiples expresiones de Dios.
El trabajo personal de cada quien, esta justo en descubrirlas. Prácticamente en todos los caminos habrán obstáculos, que te harán aprender mucho, pero sobretodo valorar esos dones divinos que hay en ti.
También descubrirás un ego, que pareciera querer mantenerte lo mas lejos de la evolución espiritual. Y querrá que hagas cosas alejadas de tus dones. Me paso con el canto, me hubiera encantado poder hacerlo de maravilla, pero no vino en mi paquete personal. Me desgaste intentándolo, hasta que seguí mi intuición y descubrí verdaderamente mis talentos.
Así mismo el ego, te dirá que hay que ser como los demás, que hay que encajar, y quizás obedecer, por que si no, algo malo te va a pasar. Pero esto te aleja de ser el ser espiritual que eres, y por ende te aleja de tu conexión con Dios y su respectiva expresión en ti.
El ego no es malo, es simplemente una parte animal de nosotros, que hay que honrar y respetar. Como cualquier mar, cuando se le aprende a respetar, y se le conoce, es cuando se le puede navegar.  
Sin duda alguna la consagración es cuando logramos expresar nuestro amor hacia la creación. Nos alineamos a dar en amor y a vibrar en eso que hace al mundo mejor
Namaste.

Una desesperación luminosa.

Todo ser de luz tiene una gran inquietud, cumplir su misión de vida. Es algo que se tiene tan en lo profundo, que no hay duda de que es una constante que siempre esta pidiendo una acción para hacer algo en pos de cumplir ese propósito.

Pero a muchos seres de luz, les pasa que esa inquietud por dar amor y servir al universo, les genera una desesperación. O dicho de otra forma, una prisa por ayudar. La cual termina siendo contraproducente.

Una característica que tienen las personas con sensibilidad espiritual, es el de saber -mínimo intuitivamente- sobre su potencial, y justo ahí es donde viene la desesperación de la que hablo.

Como ser de luz, vez que puedes ser abundancia, salud, sanción, pero cuando quieres serlo las cosas a veces no salen como tu quisieras. Entonces te frustras, te preocupas o te desesperas. Pues crees que algo no esta bien. Más sin embargo, todo es perfecto.

Cuando sea el momento en la vida adecuado, las cosas se darán. Es decir, nada cambiará en tu vida hasta que no sea el tiempo adecuado. Por lo que desesperarse por que las cosas no cambian, únicamente genera energía de resistencia, y un desgaste de tu energía personal.

La desesperación o frustración son energías que hacen que uno se estanque y dejes de permitir que algo mejor llegue.

Por alguna razón elevada, las cosas en tu vida están ahí en el momento perfecto. Lo cual significa que se encuentran ahí para ayudarte con tu crecimiento espiritual.

Así que si las cosas en tu vida, aún no están en el lugar que anhelas, en lugar de desesperarte y frustrarte, simplemente confía y ten paciencia. Practica la compasión hacia ti mismo. Estoy seguro que vas por el camino correcto, pero al final la gracia esta en aprender a fluir con el flujo de la vida.

A mi me ha funcionado mucho pedir constantemente ayuda a Dios, ángeles, maestros, es decir a todo el equipo celestial, les pido que guíen mi camino y que me ayuden a cada vez más y más vivir en el más alto bien estar.

Como ser de luz, eres perfecto. Probablemente hay cosas que aún no están como quisieras que estén. Pero es importante que tengas paciencia, e identifiques cuales son las situaciones que te impiden lograr lo que quieres. Para que puedas ver como cambiarlas y avanzar en tu camino espiritual.

Tu futuro es maravilloso, sobre todo si confías en que así será, pero este no deja de ser futuro. Hoy céntrate en vivir tu presente sea como sea, al hacerlo estarás haciendo lo necesario para construir ese futuro que tu corazón sabe que mereces.

Namaste.

Sobre la pirateria espiritual.

Como trabajador de la luz, es muy probable que seas alguien que necesite mucha aceptación personal, a menos que ya hayas hecho un trabajo personal y hayas logrado liberar esa parte de ti. Esto puede afectar al trabajo de la luz debido a que muchas veces otras personas pueden tomar ideas o cosas tuyas y buscar un beneficio personal.

Esto puede ser muy doloroso. Pues a veces nos sentimos traicionados, pues algo que consideras tuyo fue tomado por alguien mas para su uso. Es correcto tu sentir, hay que permitirlo sentir, pero esto implica igual un trabajo muy interesante como trabajador de la luz.

Aunque antes de hablar de eso, es importante saber que algo que no es correcto o incluso ilegal debe ser defendido de la manera conducente. Ser un trabajador de la luz asertivo implica defender tus derechos y alzar la voz, pero desde una posición amorosa y no colérica. Pero para eso debes ser capaz de ser el más alto amor y con enfoque al servicio al universo.

Cuando algo así te pase, debes analizar en ti si lo que te esta molestando es la acción o que no te estas llevando el mérito. La acción es incorrecta, pero si tu mensaje u obra se esta propagando el universo te lo compensará, siempre y cuando estés enfocado en el servicio.

Algo que a mi me hace sentir muy tranquilo es el hecho de que cada quien vive su propio karma, es decir no gastes tu energía enviándole malas vibras a nadie, el más afectado vas a ser tu. Pero en cambio déjaselo al universo, y honra el hecho que lo estas sirviendo de una manera mas potenciada.

Incluso que te tomen ideas, es una gran señal que vas por el camino adecuado.

También hay que observar el apego a las cosas. El sentido de ser dueño de las cosas es una actitud que viene del ego, y nos puede hacer sufrir enormemente.

Cuando logras vivir 100 % alineado a servir al universo, en desapego de lo que haces y no esperas nada a cambio, en verdad estas en servicio. Estas practicando la confianza de que todo será provisto.

Al no confiar, generas energía de resistencia que impide que el universo lleve a ti la abundancia que te mereces.

Recuerda quien lleva a ti la abundancia no son los clientes, pacientes o quien te entregue dinero, sino el universo quien busca caminos para proveerte. Mientras mas abierto, aterrizado y positivo estas, mas abundancia permites que entre. Dicho de una manera chistosa, tu jefe es el universo, y en la manera que sigues sus lineamientos, los ascensos vienen.

El universo te dice: «sirve a tu mas alto propósito y yo me encargare de todo lo que necesites».

Así que, suelta tus preocupaciones, evita vibrar en coraje, y suelta cuando sientas que alguien tomó algo tuyo, porque no es así. Todo es del universo, quien se alinea a esta verdad vive en plenitud y en abundancia.

Confía, recuerda que cuando haces las cosas por amor y servicio, es cuando el poder entero del universo se manifiesta en ti.

¿Cómo puedes servir hoy?

Confía en tus habilidades

Algo que he descubierto en mi camino de luz, y he visto que también esta en muchos trabajadores de la luz, es la baja confianza en uno mismo.

Lo primero que hay que saber, que es que si profundizas en este hecho, encontrarás razones reales para tener este sentimiento. En mi caso descubrí muchos eventos pasados que me hicieron sentir que mis habilidades no funcionaban. Así que primero debes saber que no hay nada malo en ti, simplemente aveces el resultado de las cosas no depende exclusivamente de ti, sino del universo.

El siguiente paso es entender que fue lo que pasó. Por que en tiempos pasados las cosas no salieron como tu esperabas, para que puedas darte cuenta no que no tuvo que ver contigo. Simplemente eran circunstancias determinadas, y por alguna razón divina nos tocaba vivir las cosas de cierta manera. Y si algo estoy seguro es que esto es para aprender.

Lo que pasó en el pasado, no pasará en el futuro si has aprendido la lección.

Puede ser que hayas desarrollado un gran foco en el presente y no necesites pasar mucho tiempo escarbando en tu pasado. De hecho hay que tener cuidado al hacerlo y no quedarse ahí durante mucho, pues puedes perder el foco en el lugar importante, el presente. Pero al menos a mi, me ayudo a entender y aceptar.

Como estás aquí para aprender, y he aprendido que este proceso implica igual valorar lo que tienes a través de la experimentación, seguramente naciste en un entorno en donde se te presionó demasiado, donde no eras aceptado, donde había miedo de no encajar, o “n” cantidad de circunstancias que te hicieron desconfiar o no saber cual era el camino adecuado para ti.

Todo esto es una manera de aprender, todo es perfecto. Así que mientras más tiempo pases quejándote o resistiendo a crecer y salir a la luz bajo las circunstancias que te hayan tocado vivir, más te desgastarás y menos lo lograrás.

Para los trabajadores de la luz la cualidad de la flor de loto -florecer a pesar de todo el lodo que se tenga encima – es necesaria. Pero para que esto se pueda dar hay que confiar. Creer en ti.

Om mani padre hum.

“Querida flor de loto,
iluminame con tu cualidad,
de saber que mi ser nació para salir a la luz
y que no importan las circunstancias
se que en mi naturaleza esta
el florecer y brillar”

La otra parte que hay que entender, es la parte divina. Así como aveces pudiéramos sentir que esta nos afecta, y esta sensación viene de cuando las cosas no salen como nosotros queremos Pero realmente nos ayuda, ya que no tenemos que hacer nada, es decir es cuestión de relajarnos para que la mágica del universo ocurre.

De hecho cuando más te presionas y presionas las cosas, es cuando más te frustras y esto incide directamente en tu autoconfianza.

Confía estas aquí con todo lo necesario para ser feliz, entrega tus miedos y preocupaciones al universo, dedícate a ser feliz y verás como las cosas se alinean para que puedas ser eso que sabes que eres.