Esto puede pasar si no proteges tu energía.

Para los trabajadores de la luz, la sensibilidad a la energía es una característica muy importante. Muchos sufren derivado de esta sensibilidad, por absolver las energías del medio ambiente. El gran reto esta, en que el trabajador de la luz para conseguir sus objetivos, necesita invariablemente aprender a protegerse para no sufrir en el intento, pues su camino esta en estar junto a las energías de los demás.

Además la energía es necesaria para el logro de las cosas que le apasionan, en la medida que aprendemos a cuidar nuestra energía, nuestro poder en más fuerte. Por eso es tan importante aprender en que casos nuestra energía se ve afectada, y que podemos hacer para cuidarla.

La tendencia del trabajador de la luz, es al servicio, lo que implica dar de nuestra energía. Entonces hay que observar como nos afecta la tendencia de perder energía por nada más dar. Ahí esta quizás uno de los mayores desafíos en el que nos encontramos, cobrar por nuestra energía. Al menos de alguna forma.

Además esta tendencia a dar, nos lleva a correr el riesgo que otras personas abusen de nuestro tendencia a servir, ahí es donde es importante aprender a darnos nuestro lugar.

Cada uno de nosotros tiene un camino de sanación personal, el cual es necesario para que podamos lograr tener niveles de energía sanos, lo que lleva a tener mucha energía para dar al mundo.

Pero hay que entender algo, si la energía de dar y recibir, no esta en equilibrio, el trabajador de la luz termina sufriendo, termina desgastado, y con ganas de tirar todo. Es decir se aleja de lo que más le llena, darle al mundo.

Hay muchas maneras de hacer un blindaje energético, puede ser a través de visualización de una esfera de luz blanca o rosa, a través de usar cristales, música, de oración, o muchas otras técnicas, lo importante es aprender a proteger nuestra energía, de que no sea absorbida por nada ni nadie, lo que nos lleva a ser desgastados.

Lo otro hay que aprender, es a recuperar nuestra energía, pues de una u otra manera, esta se va entregando en nuestro camino.

Meditar es una magnifica manera de restaurarnos, me pasa que muchas veces estoy en reuniones, y empiezo a sentir como mis niveles de energía se están viendo afectados, lo que me lleva a sentir un enero cansancio así como desanimo. Basta 5 minutos de meditación, de observación de mi respiración para que me recupere un poco. Obvio las situaciones pueden variar, a veces necesito mas que otras, pero es una gran manera de regresar a un nivel adecuado.

No cuidar tu energía puede implicar mucho sufrimiento, y sobretodo mucha frustración para caminar en pos de hacer las cosas que verdaderamente te llenan.

Nuestra energía es algo sagrado, y nuestra misión es ser un ejemplo del amor más elevado. Por eso es tan importante empezar con nosotros mismos, si no aprendemos a cuidar nuestra energía, quien más lo va a hacer. Pero en la medida que lo hacemos, nuestro ser se eleva y empezamos a vibrar en una energía amorosa, jamás imaginada. Ahí es donde en verdad empezamos a cumplir nuestra misión.

Namaste.

Algo básico para encontrarte.

Los trabajadores de la luz, somos seres que tenemos una vocación de servicio hacia el planeta muy marcada. En nuestro interior se siente imperiosa necesidad para que el mundo este mejor. Más sin embargo una de las tareas más importantes, por no decir la prioritaria es la de la propia sanación personal.

He descubierto que todos los que venimos a esta vida, venimos con una inminente orientación a aprender. Y es claro, que los trabajadores de la luz son muy susceptibles a estos aprendizajes. Ya que sus vidas están muy marcadas por situaciones determinadas, que los obligan a reencontrarse con su esencia o a sufrir por no hacerlo.

Es por eso que indispensable en un trabajador de la luz, el trabajo personal. Muchas veces queremos servir por servir, pero lo que en realidad el universo necesita, es de tu sanación personal.

La mejor forma de servir al universo en esta vida, es siendo feliz. Esto te hace tener tanto energías como cosas para dar. Es dar desde el amor, enseñar desde el ejemplo.

Cuando das sin tener, a la larga te terminas lastimando. Por su puesto que dar es loable, pero cuando lo haces desde el amor los resultados son potencialmente superiores.

Yo he visto que los trabajadores de la luz tenemos un gran aprendizaje que necesitamos, el de darnos cuenta que en esta vida tenemos que aprender. Desde mi perspectiva, yo he visto que los trabajadores nos enfocamos en ayudar y en su satisfacción, y nos olvidamos de nuestras propias necesidades.

Cuando logras descubrir quien eres, y de que manera puedes cumplir tu misión divina, la vida fluye de mejor manera.

Yo he tenido que aprender a decir que no, poner limites, para que pueda tener tiempo para sanarme, recargarme, o simplemente relajarme. Esto he notado que me ha ayudado mucho para poder dar desde el corazón y con una energía mucho más poderosa.

Muchos trabajadores de la luz sufren de ansiedad por necesitar ayudar, o de culpa de no ser suficiente, o incluso ambas. Y esto no es otra cosa más que el ego mostrando un aprendizaje. Un consejo elemental para los trabajadores de la luz, es que necesitan librarse de todas estas energías bajas que reducen su poder.

Cuando los trabajadores de la luz hacen suficiente trabajo personal, el cual se traduce en saber manejar la culpa, el miedo, la ira, su vibración se eleva a tal nivel, que su poder de ayudar al universo es mucho más alto de lo que se podría imaginar.

De hecho, un trabajador de la luz empieza a servir al universo cuando logra su propia felicidad. Ahí esta el primer paso necesario para poder servir como el alma anela.

Namaste.

Salir del clóset espiritual

Quizás la principal cuestión a la que nos enfrentamos como trabajadores de la luz, es salir a la luz tal y como eres. Lo que por ahí se dice como salir del clóset espiritual, que implica mostrar tus dotes si reservas y sobretodo sin temores.

Si es probable que en tiempos pasados, esto te haya generado algún tipo de sufrimiento. Pero eso es diferente ahora. Así que hay que aprender a poder ser quien Dios nos pidió y nos pide que seamos.

A mi que lo que me ha aterrado, es sobretodo el rechazo. Pero realmente lo que he descubierto, es que ese rechazo no esta en los demás sino en mi. Si yo vibro en rechazo, es justo lo que voy a traer.

Yo tengo un trabajo corporativo, y me ha daba algo de miedo mostrarme con mis dones y habilidades psíquicas, hablar de ángeles, de yoga, de meditación, de mis temas. Hasta que un día dije, ¿qué tiene de malo tener esos atributos? ¿En qué momento una cosa va en contra de otra?

Ahí caí en cuenta, que nuestro Ego nos trata de proteger guardándonos. Tiene miedo de corramos riesgos, pero en ese temor esta no lograr ser plenos.

Yo lo que he hecho es hacerlo gradual, irme mostrando poco a poco. Como cuando uno entra a una piscina, primero tocas la temperatura, si esta adecuada vas entrando poco a poco, hasta que tu cuerpo se siente cómodo, es entonces donde se sumerges completo. Si, puedes tirarte un clavado y hacerlo de golpe, pero el riesgo de que el agua este helada y que no estés preparado es mucho mayor, es decir vas a tener que usar mas energías para componer el clavado, es mas intenso.

También está la opción que te plantea el ego, quedarte sentado viendo la piscina, con ganas de meterte pero sin hacerlo, y sufriendo cuando otros se divierten ahí mientras tu solo observas, consumido por tu miedo.

Eso es exactamente lo que ocurre con la vida espiritual, no da plenitud si vamos por ella.

Como trabajador de la luz es muy desgastante y frustrante tener dos caras, al final sabes que no estás siendo fiel a quien eres.

Es seguro ser un trabajador de la luz, hoy el mundo necesita gente que enseñe que el camino del amor, aveces no es el más cómodo de corto plazo, pero es el que mejor nos hace sentir a la larga. Es el camino que nos hace sentir plenos y completos.

Si habrá gente que te critique o que incluso puedan atacarte de alguna manera. Pero recuerda que cada persona se refleja en los demás. Y casi siempre esas actitudes vienen desde el miedo o la frustración de esas personas, que no han sido capaces de ver su lado luminoso.

En lugar que conectarte con tu miedo, contacta tu compasión. Tienes el poder de convertir el miedo en amor.

Si tu estas en paz, y haz sanado y perdonado las cosas de tu interior, veras con claridad desde donde te hablan los demás, si es desde su corazón o desde su temor.

Creo que en la medida que los hemos tenido la fortuna de encontrar la luz que hay en nuestro interior podemos ayudar a que otros vean esa luz que también hay en ellos. Al final por eso somos trabajadores de la luz, por que al encontrarnos, mostramos que se puede ser amor, en cualquier circunstancia.